La balada del Mulhacén                    

 

La balada del Mulhacén  

 

En el Siglo XV, en el año 1.464, Muley Hassan, más conocido por los cristianos como Muley Hacén, accedió al trono de Granada cuando el Reino vivía fuertes conflictos que impedían obtener provecho militar en la guerra con Castilla. Casado con Aixa, madre de su hijo Boabdil, se enamoró de doña Isabel de Solis, cristiana que mantuvo prisionera en la famosa Torre de la Alhambra. Enamorado de ella la llamó Zoraida. 

 

 

La balada del Mulhacén   

Relato histórico romántico sobre Muley Hassán, padre de Boabdil y Emir del Reino de Granada, que se enamora de la prisionera de la Torre de la Alhambra, la cristiana que llamó Zoraida, raptada en una incursión en la provincia de Jaén y llevada ante el Emir, más conocido por los cristianos como Muley Hacén, que según cuenta  la leyenda fue enterrado en el cerro más alto cercano al cielo que tomó su nombre (Mulhacén) donde jamás encontraron su tumba.

 

 

 

 

Eolo y los lestrigones

Libro de terror, aventuras y fantasía.

Eolo, dios del viento griego, decide acabar con los lestrigones y su negra leyenda, y para ello vaga con sus islas Eolias a través del desconocido Gran Mar (el Mediterráneo) buscando las ciudades de los gigantes antropófagos que asolaran los mares de la Hélade dejando dejando ciudades arrasadas y naves y tripulantes desaparecidos. 

Eolo emprende un largo viaje en sus islas flotantes, Eolias, a lo largo y ancho del desconocido Gran Mar (el Mediterráneo) más allá de las míticas Columnas de Heracles (Hércules), con afán de descubrir las tierras y ciudades de Lestrigia para destruirlas con ayuda de Poseidón.

 

 

La playa de Helena 

Libro romántico sobre un chico y una chica que se conocen en la acampada de la playa de Maro y pasan la noche juntos. Al día siguiente despiertan y van al chiringuito a desayunar con los amigos, pero unas palabras sin más, un roce por un comentario sin importancia, provoca la ruptura y el desapego entre ellos.

Durante años se ven, no quieren estar juntos pero no pueden olvidarse.